Economía
- La economía japonesa de la postguerra creció a un ritmo extraordinario al lograr mantener una tasa anual de un 8% desde 1953 hasta 1973, lo que la convertía en la segunda economía mundial detrás de la estadounidense. Aunque el país tuvo que padecer varios problemas, producto de la contaminación ambiental, a lo largo de todo el periodo de rápido crecimiento que tuvo lugar en los años 60, gracias a los esfuerzos y entusiasmo de la administración, de la industria y los ciudadanos, Japón logró superarlos. Actualmente, el país, sirviendose de esa experiencia, participa activamente en los problemas ambientales de todo el mundo.
Estructura Industrial:
Más que ningún otro factor, lo que realmente impulsó el periodo de rápido crecimiento económico en Japón (comprendido entre los años 50 y 60) fueron las industrias secundarias, como por ejemplo la producción siderúrgica, la construcción naval y la fabricación de automóviles y de material eléctrico. La apreciación del yen, que comenzó en 1985, hizo que muchos fabricantes japoneses trasladaran su producción al extranjero. El 5% de la población activa se encuentra empleado en industrias primarias, el 30% en industrias secundarias y el 65% en los servicios y en otras industrias del sector terciario.
Industria Manufacturera:
La fabricación de material eléctrico y de automóviles se ha constituido en dos de las principales industrias exportadoras. Dentro de la industria automotriz, 360,000 robots industriales, el 46% del total mundial, se encontraban en funcionamiento a finales de 2002.
Agricultura y Pesca:
Para abastecer de alimentos a su población, Japón depende de las importaciones del exterior, ya que la tasa de autoabastecimiento es baja. Como Japón es una isla rodeada por el mar, sus gentes son grandes consumidoras de mariscos. En lo que se refiere a cifras de capturas anuales de pescado, la nación ocupa el tercer lugar de mundo, tras China y Perú.
Actividad Comercial:
Entre los primeros artículos que Japón exporta hoy en día se encuentran la maquinaria y los equipamientos, mientras que entre los artículos importados se incluyen maquinaria, productos derivados del petróleo y alimentos. En la balanza de pagos por cuenta corriente de 2002, Japón arrojó un superávit de 112,700 millones de dólares, y en noviembre de 2003 las reservas de divisas alcanzaban los
634,800 millones de dólares.

